Adolescentes

Josh despertó impregnado de cheve. Pero sólo el tufo de la misma, no el líquido en sí. El Sol le irritaba el rostro. No sabía ni dónde estaba, ni cómo había llegado allí.

Respiró y trató de sentarse. ¿Dónde está mi androide? Pensó.

De a poco, recordó a sus amigos haciendo fila junto con él. Mucha gente, mucho ruido. Se rascó la cabeza. No recordaba dónde carajos estaba. Cerró los ojos y recordó la palabra “tecnología“. Vaya, es la convención electrónica, se dijo.

¿Dónde carajos estoy?

Le dolía la mano derecha. La observó y claramente distinguió la marca de un pisotón. ¿Hacia dónde corrieron?

Cerró los ojos de nuevo y se quedó dormido. El médico de guardia se acercó a revisarlo. ¿Otra víctima de la estampida de Justin Bieber? Preguntó la enfermera. Y junto con el médico, ambos liberaron sonora carcajada.