Le asestó un golpe al diafragma. Le siguió un jab a la mandíbula. Gancho izquierdo. El de calzoncillos azules no lograba controlar a su contrincante.
El enfoque estaba sobre su abdómen. Dos golpes más. La lona. Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. De pie. La ceja rota. El enfoque perdido por completo. Dos pasos atrás. Otro gancho limpio a sus costillas.
El camarógrafo captó en un zoom el momento justo cuando el Campeón perdía el título.
Al otro lado de la televisión, Ivette aclamaba la derrota. Sin ese cinto, pensó, pasará más tiempo en casa.