El primer intersticio se festejaba hoy. Anduvo por años tras la búsqueda de la palabra perfecta que definiera esta misma búsqueda. Leyó de nuevo la palabra. Suspiró. La subrayó y la escribió en aquella libreta que se reservaba para las palabras importantes.
En algún momento de su vida, Fabiola se propuso perseguir y atrapar el significado de su vida en 500 palabras. Y con ésta llegaba a la 250. La apoteosis llegó sin mucha pompa pero ella estaba satisfecha.
Redactó la palabra con tinta azul y una letra script perfecta. Suspiró. Esta palabra, se dijo, me define por el resto del año.
Cerró el cuaderno y lo lanzó a un baúl de metal, antiguo, presa de la corrosión y el abando en que ella tenía todo, resultado de esta búsqueda incansable de vocablos.
Mira qué con tanto intersticio seguramente algo quedó inconcluso en la libreta por que te comiste una letra: “que definiera ESTS misma búsqueda”
Gracias por sobornar a mi perdido e intransitable ego con este texto.
Corregido.
Y fue un placer y un reto.