Si no era cosa de suerte… el texto ganador del concurso, ponle tu nombre a un avión con Volaris, es este. El próximo 9 de mayo andaré por mi adorada capirucha, bautizando un avión ¿qué tal?
Betty, mil gracias por avisarme del concurso.
Cuando me dicen “volar”, no sólo pienso en las aves, pienso también en flotar. Viajar, andar, ir y venir por el cielo mexicano. Son pocas las cosas bellas, que en el aire se pueden dar. Siempre soñé con flotar en un pájaro de hierro ¿qué más quiero que volar en un avión blanco y nuevo? Tengo el avión a mi antojo, y cada día es ocasión, para surcar el azul cielo de este país de sabor. No quiero de otros países conocer su cielo amplio. Aunque hay mil cielos hermosos el de México es mejor, porque no hay sin color, ni aves que por su antojo, volando lleguen al cielo de este México sabroso. Conoceré las ciudades mexicanas que no he visto. Conoceré las fronteras desde Tijuana hasta Guatemala, de Veracruz a Acapulco, de Monterrey a Tabasco. Desayunaré pozole y me cenaré unos tacos. ¿Qué hacer con un avión, si la tuviera un año? Volaría por Volaris, con sus aviones del año.